Orígenes de Halloween: calabazas, caramelos, truco o trato… ¿sabes de donde vienen las tradiciones?

Seguro que, aunque no celebres Halloween, conoces muchos de sus símbolos y tradiciones: la calabaza tallada, los disfraces de terror, el “truco o trato”… ¿Pero sabes de dónde vienen? Al contrario de lo que muchos piensan, no son inventos consumistas, sino tradiciones antiguas, en su mayoría europeas.

 

LA VÍSPERA DE TODOS LOS SANTOS

La palabra Halloween significa “tarde sagrada” (hallowed evening) y es usada como tal por primera vez en el siglo XVI y proviene de una variación escocesa de la expresión inglesa All Hallows’ Even (también usada All Hallows’ Eve) que significa “víspera de Todos los Santos”. En escocés, even se acorta “e’en” o “een”.

Halloween tiene su origen en una festividad celta conocida como Samhain (Samaín en Galicia), que deriva del irlandés antiguo y significa “fin del verano” y marcaba la última noche del año. Los romanos asimilaron el evento con su fiesta de la cosecha en honor a la diosa Pomona, mezclando ambas tradiciones con la Parentalia, el festival de los muertos del Imperio.

Con la llegada del cristianismo se fijó en esa fecha el Día de Todos los Santos,aprovechando la costumbre popular. Es, como tantas otras fechas señaladas, una fiesta pagana que ha sido adaptada a las creencias del momento.

DISFRACES DE MONSTRUO

Los disfraces aterradores no son una invención moderna. Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Más Allá se estrechaba con la llegada del Samhain, que coincidía con el fin de la cosecha, permitiendo a los seres mágicos y los espíritus invadir el mundo de los vivos. Los ancestros familiares eran invitados a la mesa y se encendían velas para guiarlos.

Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era disfrazarse para evitar ser reconocido por viejos enemigos vueltos de la tumba y dañado por ellos o camuflarse entre los seres malvados que corrían a placer esa noche, adoptando la forma de uno de ellos.

Con la llegada del protestantismo y el puritanismo, el concepto del purgatorio desaparece y también la capacidad de los buenos espíritus de entrar en el mundo de los muertos. Todas las criaturas que pululan en Halloween pasan a ser malvadas.

“¡TRUCO O TRATO!”

La famosa frase para recolectar caramelos por las casas encuentra su origen en elsouling (imitar a las almas) medieval que se practicaba en países católicos: niños y pobres pedían de casa en casa a cambio de rezar por los muertos. A cambio, en las casas los invitaban generalmente a soul cakes o tartas de almas, unos pasteles redondos marcados con una cruz. Ya en el siglo XVI, en Escocia e Irlanda, los niños recorrían las casas disfrazados. Recitaban versos o canciones, hacían trucos o contaban chistes y pedían dulces, fruta o dinero a cambio.

Esos trucos podrían ser el origen del trick or treat (truco o trato), la frase que dicen los niños en Halloween al llegar a una casa para pedir caramelos. La traducción en español respeta el juego fonético, pero no es muy acertada. Trick significa broma o engaño y treat, premio o regalo. Básicamente, los niños piden un regalo (generalmente un dulce, chocolate o caramelo) o amenazan con hacer algo a la casa donde no les den nada.

Algunas de las venganzas pueden ser tirar huevos o papel higiénico a la fachada o destrozar los jardines y la decoración de casas ajenas. La costumbre de gastar bromas a finales de octubre se remonta a los celtas, que creían que los seres sobrenaturales pasaban al mundo humano para gastar bromas a los vivos y decidían imitarlos.

CALABAZAS ESCULPIDAS ILUMINADAS

El vínculo entre Halloween y el Jack-o-lantern, la calabaza tallada e iluminada, desciende directamente de leyendas y tradiciones británicas. El nombre significa “Jack el del farol” y se relaciona con el fenómeno de los fuegos fatuos, la combustión espontánea de las emanaciones de materias putrefactas; esa inflamación aparece súbitamente en la naturaleza y en el pasado se asociaba con un guía, ni bueno ni malo, que iluminaba el camino en medio de la oscuridad.

Jack el tacaño, según una vieja leyenda irlandesa, era un granjero granuja que engañó al Diablo atrapándolo con una cruz, y no lo dejó ir hasta haber obtenido la promesa de que no se llevaría su alma. Al morir Jack, Satán no lo aceptó en el Infierno pero tampoco pudo entrar en el Cielo por sus fechorías. El Demonio, para burlarse de su desgracia, le lanzó una luz que nunca se apagaría y lo retó a encontrar el camino de su alma. Jack talló un nabo y puso la luz dentro para fabricarse un farol.

La costumbre de tallar vegetales en Halloween se cree que comenzó en Irlanda o Escocia. Los niños esculpían nabos o remolachas en vez de calabazas, ya que eran originarias de América, y las usaban para iluminarse mientras iban de casa en casa realizando sus trucos. Algunos expertos creen que, en origen, representaban las almas de los cristianos en el purgatorio y otros, como Bettina Arnold, que se los ponía en el alféizar o el rellano de los hogares para ahuyentar a los malos espíritus.

COLORES DE COSECHA

¿Alguna vez te has pregunta por qué el naranja y el negro son los colores de Halloween? Tiene su explicación en los orígenes de la fiesta, que coincidía con la cosecha en pleno otoño (cuando el campo adopta unos tonos anaranjados) y con el comienzo del frío y la “mitad oscura” del año.

La cosecha también explica la decoración campestre tan habitual en algunas casas, donde se encuentra paquetes de grano, espantapájaros y brujas de los tiempos de Salem, cuando eran quemadas por los campesinos puritanos. Las hechiceras malvadas son la razón por la que el morado es tan habitual, al ser un color que visten a menudo, y el rojo remite también al campo otoñal y se asocia también a la muerte, muy apropiado para el Día de los Difuntos.

También salen de la época del año los alimentos que se asocian tradicionalmente a Halloween: es época de calabazas, frutos secos (como la castaña o las pasas del Barmbrack, pastel tradicional irlandés), manzanas (que los anglosajones juegan a coger en boles de agua con la boca o las recubren de caramelo y frutos secos o azúcar) y maíz.