Se aproximan cambios

El cambio de pañal es una etapa algo complicada para el niño o niña, un wc adecuado, hacerlo o preparar al peque para este paso a modo de juego es un gran paso para ellos. Proponemos unos pasos a seguir para que el cambio sea algo menos traumático a la vez que divertido tanto para padres como para hijos e hijas.

Es difícil saber cómo y de qué manera quitaremos el pañal a nuestros pequeños. Alrededor de los 18 a 20 meses es cuando el control de los esfínteres anales y vesicales coincide con la maduración de la musculatura voluntaria. Al principio, el orinal le parecerá un juguete, un objeto desconocido para explorar, hasta que se convierta en un hábito y el niño tome conciencia, poco a poco, de que puede controlar el estímulo. Hay que tener en cuenta los aspectos psicológicos de esta nueva conquista. La capacidad de control de la caca y del pipí también depende de la intensa sensación de placer que el niño experimenta en la fase de expulsión y de retención. Esta es la etapa en la que, por primera vez, percibe que se está produciendo una actividad interna en su cuerpo, y se siente orgulloso de sus productos y de su capacidad para controlarlos. En este proceso, será determinante la actitud del adulto, que deberá mostrarse paciente y equilibrado. Nada de excesos ni de triunfalismos ante tal evento. Tampoco hay que mostrar disgusto hacia la caca. Sólo hay que alentar el proceso «creativo» con cariño, sin apresurarse a eliminarlo con repulsión.

Nos puede ayudar estos pasos:

Primer paso: Consigue un orinal de colores y con forma original. Así será más fácil que se familiarice con él.

Segundo paso:  Ropa práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica para niño.

Tercer paso: Dale ejemplo, permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.

Cuarto paso: No insistas, deja que él o ella descubra el orinal poco a poco.

Quinto paso: Hazle compañía y elógiale. No tires de la cadena inmediatamente, verlo le ayudará a comprender.

Sexto paso: Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.

Séptimo paso: Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya ha hecho pipí, paciencia y poco a poco irá entendiendo el proceso a seguir.