Muchas madres se angustian cuando el médico diagnostica al bebé este trastorno. Veamos qué son y en qué casos es necesario extirparlas.

En el fondo de la boca y en la parte posterior de la garganta, existen una serie de estructuras de tejido linfático, que forman un anillo defensivo en la puerta del aparato respiratorio. Se denomina anillo linfático de Waldeyer y está constituido por las siguientes estructuras: en la parte posterior de la lengua, incluidas en ella, se aprecian una serie de “lentejillas”, amígdalas, situadas en forma de “v”, que, por ello, se denominan “v lingual”; a ambos lados de la garganta, se observan las amígdalas palatinas (cuando se infectan, se dice que el niño padece anginas); en la parte posterior de la faringe, se encuentran las amígdalas adenoides (las vegetaciones), que no son visibles, ya que quedan ocultas por el paladar blando, cuya inflamación se denomina adenoiditis.

Dicho de la otro manera, “tener vegetaciones” es lo normal. Su ausencia sería lo patológico. Una cosa es tener vegetaciones infectadas, lo cual precisa tratamiento, y otra bien distinta es tenerlas de tamaño grande.  La mayoría de los niños tienen las amígdalas grandes; es algo que debe considerarse fisiológico hasta los ocho años de edad, aproximadamente, y esto no es motivo para indicar su extirpación.

 

 

vegetaciones

vegetaciones

¿Cuándo deben eliminarse?

A veces, debido a la gran proximidad de las vegetaciones con las trompas de Eustaquio, se producen otitis medias que recidiva con frecuencia. Si la tendencia a padecer este tipo de infección, o su cronificación, coincide con un tamaño exagerado de las vegetaciones, su eliminación está indicada, porque podrían ser la causa. Lo mismo sucede si estas estructuras se consideran responsables de infecciones recidivantes o crónicas de las fosas nasales o de los senos paranasales.

Otra indicación para la extirpación de las adenoides es la obstrucción mecánica provocada por el aumento exagerado de su tamaño, condicionalmente de respiratorio oral continua, tanto de día como de noche, con la producción de ronquidos durante el sueño y crisis de apnea (detención momentánea de la respiración).

¿A qué edad se tendría que operar? Muchos otorrinolaringólogos opinan que , a partir de los siete u ocho meses de vida, la intervención ofrece suficientes garantías.

 

vegetaciones

vegetaciones

vegetaciones

vegetaciones