Sobreestimulación

Como reconocer  la Sobreestimulación

 

La sobreestimulación, o exceso de estímulos en el bebé es una de las causas por las que un bebé puede llorar, y llorar mucho. De hecho muchísimo.

Es un llanto agudo, que generalmente comienza con una protesta malhumorada más o menos irregular. Apartará la cara de lo que tiene delante en un intento de eliminar el sobre estímulo al que está sometido. Y si estos signos no son bien interpretados y no reaccionamos a tiempo comenzará un llanto intenso precedido de alaridos.

Podríamos decir que el bebé parece enfadado por el modo en que llora. Y si observamos con detenemiento y no hacemos “lo que sea” para calmarle, veremos que estos llantos tienen picos muy intensos, y que generalmente al tercer pico simplemente se quedan dormidos.

Pero lo que suele ocurrir en estos casos, es que los padres, al no saber interpretar lo que su hijo les dice a través de estos “alaridos” comienzan a hacer “de todo” para calmarle: pasearle por toda la casa, sacarle en el coche, darle de comer, menearle arriba y abajo en el cochecito… y !comienzan los problemas!

Y todo esto porque no sabemos, o no nos damos cuenta de que un bebé puede excitarse con muchísima facilidad. Una cara desconocida, un juego demasiado largo (que pueden ser diez minutos en un bebé de menos de un mes), demasiados juguetes, exceso de colores o de luz, ruidos, sitios nuevos, visitas, superar su umbral de actividad… Y más en algunos bebés que en otros.
En los que llamamos bebés angelito todas estas cosas pueden alterarles, pero lo harán con menos facilidad e intensidad y será más fácil calmarles una vez superado su nivel de estimulación. Pero no ocurrirá lo mismo con los bebés de tipo susceptible, gruñón o movido, a los que un exceso de excitación provocará un verdadero terremoto interior y lograr tranquilizarles será tarea ardua y larga, sobre todo teniendo en cuenta que este tipo de llanto es verdaderamente angustioso para los padres, que ni siquiera podrán oirse entre sí.

Por tanto, ¿qué podemos hacer con un bebé sobre estimulado?

Lo primero evitar que ocurra y estar muy atento a sus señales. Si veis que mueve la cabeza hacia un lado o que pasa de la risa al llanto, o comienza a protestar en una situación de juego u otra circunstancia que podías identificar cómo posible estimuladora, llevaros al bebé a otra habitación, cogedle en brazos, apagad las luces y relajadle.
Pero si ya ha entrado en el furioso tornado del llanto solo podéis hacer una cosa: meteros en una habitación a oscuras para bloquear todos los estímulos visuales, sentaos con él en brazos y esperad a que se le pase. No le mezáis con brío, como suele hacerse, sino en todo caso con lentitud y de adelante hacia atrás mejor que hacia los lados. Ponedle vuestra mano sobre los ojos y mantened la calma.

En unos pocos minutos se le habrá pasado.