La Comunidad Científica Pediátrica recomienda no introducir ningún alimento distinto a la leche antes de las 17 semanas de vida, pero no esperar más de las 26 semanas para hacerlo. Os damos unas pequeñas recomendaciones para el primer año de vida.

5 a 6 meses: CEREALES Y FRUTA

CEREALES: Son los primeros alimentos que se introducen en la dieta del lactante. Las papillas se elaboran con arroz y maíz, ya que no contienen gluten. Para empezar, bastará con un par de cucharaditas e ir aumentando gradualmente la cantidad y ofrecérselas en plato.
FRUTA: Se empieza con puré de manzana, pera y plátano, en sustitución de la toma de la tarde, sin azúcar. De forma gradual, se irán introduciendo nuevas frutas, como la naranja, el melocotón o la uva, a partir del año se ofrecerá al niño la fruta troceada.

6 meses: VERDURA Y CARNE BLANCA

VERDURA: a partir de los seis meses, en forma de purés y sopas, como las zanahorias, las patatas y las judías verdes, ya que es más fácil que le gusten al niño.

CARNE BLANCA: Al cabo de unas dos semanas, los purés de verduras se pueden enriquecer con carne finamente triturada (pavo-pollo).

7 meses: CARNE ROJA

Ya se puede añadir al puré la carne roja (ternera, cordero) y nuevas verduras, como el calabacín, la calabaza, el apio, las espinacas, etc. Se recomienda prepararlas al vapor. Sin sal.

9 meses: PESCADOS

Se empieza por el pescado blanco, como el lenguado, la merluza o el rape, ya que contiene menos grasas. Para ofrecer al niño pescado azul, deberás esperar a los 18 meses.

10 meses: HUEVO

Se puede empezar a dar al niño una cucharadita de yema de huevo, siempre muy bien cocida. Si no se producen reacciones alérgicas durante las 48 horas siguientes a su administración, se le puede dar una cucharadita a días alternos, hasta pasar a una yema. La clara tiene un mayor poder alergizante, por lo que su introducción se recomienda a partir del año.

10 a 12 meses: LEGUMBRES

Algunos pediatras ya las recomiendan a partir de los 8 meses. Al principio, las legumbres deben administrarse en forma de cremas o purés. Más adelante muy cocidas.

12 meses: LECHES DE CRECIMIENTO

Se puede pasar a la leche de crecimiento, cuya composición se adapta a las necesidades nutricionales de los niños de uno a tres años. La leche de crecimiento tiene más hierro y vitaminas que la leche de vaca, pero es menos proteica. El pecho siempre es buena opción como complemento.