Otitis media

Otitis media

¿Qué es?

Es la inflamación del oído medio.

El oído medio es el espacio que se encuentra detrás del tímpano, forma parte de la cadena de transmisión del sonido y en él se encuentran el tímpano y los “huesecillos” (martillo, yunque y estribo).

Esta parte del oído se comunica con la faringe (garganta) por medio de un conducto que se llama trompa de Eustaquio. La trompa de Eustaquio favorece la aireación del oído y la eliminación de secreciones que se producen en el oído medio.

Existen dos tipos de otitis media:

  • Otitis media aguda (OMA): inflamación aguda de causa infecciosa que suele presentarse como complicación de un catarro.
  • Otitis media serosa: es una acumulación de líquido en el oído medio que suele darse en niños con OMA de repetición o con dificultades en el vaciamiento de secreciones por un mal funcionamiento de la trompa de Eustaquio. Es frecuente en niños pequeños y no causa dolor ni fiebre, solo supuración mucosa por el oído. Requiere un seguimiento estrecho por el Pediatra y, en ocasiones, por el Otorrinolaringólogo.

Causas de la otitis media aguda

Es una de las infecciones más frecuentes en la infancia, sobre todo entre los 6 meses y los 2 años de vida. El invierno y el otoño son las épocas en las que con más frecuencia se presenta esta infección.

Es muy frecuente que ocurra tras un catarro común. La mucosidad de la nariz obstruye la trompa de Eustaquio, se acumulan secreciones en el oído medio y se infectan.

Las infecciones del oído medio son causadas por bacterias o por virus

Síntomas

Los síntomas de la otitis media aguda varían según la edad del niño. En los lactantes más pequeños menos llamativos son los síntomas locales (dolor de oído) y más frecuentes los síntomas generales: fiebre, irritabilidad, vómitos o rechazo de la alimentación. En los niños más mayores el dolor de oído es el síntoma principal. Es un dolor muy intenso que empeora al masticar, succionar o tragar. La fiebre no siempre está presente. En muchas ocasiones se perfora el tímpano el oído supura un líquido amarillo sanguinolento. Una vez perforado el tímpano el dolor desaparece.

Tratamiento

El Pediatra explora el oído del niño mediante un otoscopio y valora si debe o no tratar con antibióticos, no siempre son necesarios. Para calmar el dolor se utilizan antiinflamatorios y analgésicos. Es muy recomendable limpiar bien con suero fisiológico la mucosidad de las fosas nasales.

La prevención de las otitis es complicada, porque en la mayoría de casos hay una predisposición personal del niño a padecerlas. Sin embargo, se ha demostrado que la lactancia materna, evitar la exposición al humo del tabaco y la correcta limpieza de las secreciones nasales puede disminuir el riesgo de contraer una otitis.