Gran cantidad de madres que han tenido un parto por cesárea se preguntan si pueden tener un parto vaginal naturalmente ya que, antiguamente, las mujeres que pasaban por ese procedimiento quirúrgico eran enviadas a cirugía para el nacimiento  de su próximo hijo. Sin embargo, actualmente esto no ocurre de esa forma y son muchas las madres que si pueden tener un parto natural después de una cesárea.

¿Qué es la cesárea?

La cesárea es un procedimiento quirúrgico en el abdomen de la madre, en el cual el médico realiza una incisión en el útero, por la cual nace el bebé.

¿Por qué es riesgoso tener un parto vaginal después de una cesárea?

El riesgo principal de realizar un parto natural después de una cesárea es la ruptura de la cicatriz realizada previamente en el útero, lo cual puede producir la muerte del bebé o causarle sufrimiento fetal agudo (daños cerebrales permanentes). Además, la madre podría sufrir de una hemorragia interna grave que pondría en peligro su vida.

¿Cómo es posible tener un parto vaginal después de una cesárea?

Actualmente, casi todos los médicos realizan la cesárea en la parte inferior del útero, por lo que la herida tiende a sanar correctamente y el riesgo de rotura es menor al 10%.

Entre las principales ventajas del avance de las técnicas médicas y la tecnología con respecto a este procedimiento están:
•    Las complicaciones como contraer una infección o sangrado son poco comunes
•    La recuperación hospitalaria es mucho más corta
•    La madre puede estar en contacto con su bebé de una forma más inmediata, por lo que puede amamantarlo tempranamente
•    Un parto vaginal exitoso puede tener un impacto positivo en embarazos posteriores
•    Con el paso del tiempo y avance de la tecnología, los partos vaginales tienden a ser cada vez más fáciles

¿Por qué no se podría llevar a cabo un parto vaginal después de una cesárea?

Si bien los partos vaginales después de una cesárea son una opción cada vez más recurrente en todo el mundo, hay una serie de elementos que podrían impedir que se lleve a cabo, tales como:
•    Si el bebé no está colocado en una posición adecuada para el parto vaginal (ej en podálica)
•    Si la madre sufre de diabetes o presión arterial alta
•    Si la madre ha sufrido operaciones uterinas previas, tales como la extirpación de fibromas, entre otros
•    Si la madre tiene un embarazo múltiple
•    Si el bebé es muy grande
•    Si la madre presenta placenta previa

 

 

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