CIÁTICA EN EL EMBARAZO: prevenirla y tratarla

 

Puede presentarse en la segunda mitad del embarazo, cuando el peso de la barriga obliga a la futura mamá a adoptar posturas incorrectas.     ¿Cómo puedes prevenir su aparición o aliviar el dolor si ya está presente?

 

POR QUÉ APARECE:

La ciática se advierte en la extremidad que se utiliza más: en la pierna derecha, en caso de las diestras, y en la izquierda, en las zurdas. Este molesto trastorno es más frecuente en la segunda mitad del embarazo, cuando el peso y el tamaño del útero aumentan, y la mamá tiende a impulsar la pelvis hacia delante, para mantener mejor el equilibrio, adoptando posturas que no siempre son correctas.

  • ¿Hay mujeres más expuestas que otras? Con toda seguridad, las que ya han sufrido el trastorno, quizás en un embarazo anterior, o bien las que tienen algún defecto en la columna vertebral, por ejemplo escoliosis.

 

espalda

Ciática

 

tumbada

ciática

 

CÓMO EVITARLA

  • Para evitar que la ciática vuelva a manifestarse, puede ser útil practicar ejercicios que hagan trabajar la pelvis. En concreto, en el embarazo, están indicados el stretching, la natación y el yoga.
  • Conviene evitar la posición sentada o encajada, en un sillón, así como posiciones fijas, como estar muchas horas delante de un ordenador o el uso de taburetes. Es mejor que la futura mamá no cruce las piernas cuando se siente y que, de noche duerma sobre un colchón rígido.
  • Por último, deben evitarse los zapatos de tacón alto o muy bajo (bailarinas o chanclas), que obligan a la columna vertebral a adoptar posturas demasiado desequilibradas.

 

 

madre

ciática

QUÉ TRATAMIENTOS

  • El dolor se alivia recurriendo a técnicas, como la osteopatía o el shiatsu, o bien mediante masajes específicos realizados con aceite de hipérico o de enebro. Un baño caliente o la aplicación de calor local también pueden calmar el dolor, pues el músculo se relaja y comprime menos el nervio.
  • Si el dolor es muy fuerte, se pueden tomar complementos a base de vitaminas de grupo B, que refuerzan los nervios, o bien a base de magnesio, de acción miorrelajante. En casos más agudos, se puede recurrir a un antinflamatorio, pero sólo bajo prescripción médica.
  • Después del parto, eliminada la compresión, la ciática desaparece espontáneamente.

 

 

LA AYUDA DEL YOGA

Te explicamos dos posiciones que pueden ayudarte a prevenir la ciática o a aliviar el dolor:

1. Tendida boca a arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, balancea lentamente la pelvis, para adherir la zona lumbar al suelo. Después, eleva las rodillas hacia el pecho, sujetándolas con las manos y separándolas en función del tamaño de la barriga. Al espirar, las piernas se acercan al pecho y los codos se flexionan; durante la inspiración, las piernas vuelven a la posición de partida y los brazos se extienden.

2. A gatas, con las rodillas un poco separadas, respira profundamente y rota las caderas con un lento movimiento. Al cabo de un minuto, invierte el sentido.

 

sentada

ciática