cancer de mama

Lazo Solidario

 

El 19 de octubre se conmemora el día mundial de la lucha contra el cáncer de mama, que es el tumor más común entre las mujeres. Sólo un 6% se diagnostica en menores de 35 años, y esta cifra aumenta a partir de los 40 años.

Los factores de riesgo que se presentan con mayor frecuencia son: los genéticos (madres, hermanas, tías con cáncer de mama); la edad (se presenta con mayor incidencia después de los 45 años y posterior a la menopausia); los antecedentes gestacionales (es más frecuente en mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 30 años o que nunca engendraron; las que ya tuvieron cáncer en un seno, están más propensas a desarrollarlo de nuevo, aquellas mujeres que presentaron menstruación temprana o menopausia tardía tienen más probabilidades que otras); y por último, el estilo de vida y factores ambientales (existen muchas sustancias cancerígenas que favorecen su desarrollo; entre ellas, las que contienen el fumar y también el alcohol).

La mama está formada por glándulas, conductos, grasa y músculo. La mayor parte de los conductos están localizados, si dividimos la mama en cuatro cuadrantes, a nivel de cuadrante superior externo, cerca de la axila y es allí además donde se desarrollan la mayor parte de los tumores malignos. La realización de autoexamen mamario es fundamental para conocernos y detectar lo anormal precozmente.

¿A partir de cuándo debemos examinarnos las mamas?

La mayoría de las sociedades científicas recomienda la edad de 20 años. El objetivo que tiene comenzar tan precozmente es conocer la estructura normal de nuestros senos y de esta forma reconoceremos lo que es anormal cuando se presenta. 

¿Cuántas veces debemos hacerlo?

Una vez al mes, no antes de una semana de haber finalizado la menstruación, por los cambios hormonales que se producen antes y durante la misma. La idea es que se transforme en un hábito, que en algún momento nos puede salvar la vida.

¿Cómo lo hacemos?

  • Nos situamos frente a un espejo y observamos ambas mamas, primero con los brazos colgando libremente a los lados del cuerpo, luego con las manos en la cintura presionando suavemente la misma y finalmente elevándolos por encima de la cabeza. Debemos ver si hay diferencia entre una y otra (alteraciones del tamaño y forma de las mismas, del pezón o la aréola, cambios en la piel)
  • Nos acostamos, para palparlas. En esta posición los músculos relajados favorecen la misma. Siempre es conveniente colocar una pequeña almohada bajo el hombro de la mama que se va a examinar y el brazo de ese lado elevarlo y situarlo detrás de la cabeza. Con los tres dedos centrales de la mano opuesta realizas movimientos en espiral, concéntricos alrededor de la mama, presionando suavemente y efectuando movimientos circulares en cada punto, desde fuera hacia el pezón y en el sentido de las agujas del reloj.
  • Debemos palpar aréola y pezón, presionando suavemente este para ver si sale algún tipo de secreción.
  • Debemos palpar, además, la axila correspondiente buscando bultitos.
  • Si presentas nódulos, cualquier secreción en el pezón, alteración de la piel de la mama o del pezón, no significa que tengas cáncer, puede verse en forma normal. SIN EMBARGO, DEBES ACUDIR AL MÉDICO PARA QUE TE ESTUDIE, ORIENTE Y SAQUE TUS DUDAS.

El cáncer de mama también puede verse en los hombres, con una frecuencia mucho menor. Pero es importante que sepan de esta posibilidad, porque de constatarse alguna alteración, deben consultar al médico general.

Prevenir nos puede salvar la vida.